Batman: Año Uno, Edición del Artista: la obra maestra de Mazzucchelli, tal como salió de su mesa de dibujo
Un vistazo único al proceso de un maestro inigualable. Esta edición reúne las páginas de la icónica novela gráfica de Frank Miller y David Mazzucchelli tal como las produjo el dibujante, más una introducción del artista, material exclusivo y la historia completa en su versión final.
Hay libros que uno ya leyó y vuelve a comprar. Batman: Año Uno es uno de esos. Publicado originalmente en 1987, cuando Frank Miller venía de dar vuelta el personaje con El regreso del Caballero Oscuro, el relato del primer año de Bruce Wayne como justiciero (y del primer año de Jim Gordon como policía honesto en una ciudad podrida) se convirtió en el punto de partida canónico de Batman. Casi cuarenta años después, no envejeció: la Gotham lluviosa y corrupta de Miller y Mazzucchelli sigue siendo la Gotham que todos tenemos en la cabeza.
Lo que propone esta Edición del Artista es otra cosa. Las páginas reproducidas tal como David Mazzucchelli las dibujó, antes de que la imprenta las aplanara. El arte original de un cómic es un objeto distinto del cómic impreso: se ven las líneas a lápiz que quedaron abajo, las correcciones, los pegados, los textos pegados a mano, las decisiones tomadas y deshechas. Es la diferencia entre escuchar un disco y escuchar las tomas de estudio.
Y Mazzucchelli es, probablemente, el dibujante perfecto para este tratamiento. Su trabajo acá es de una economía brutal: resuelve una escena entera con cuatro manchas negras, sabe exactamente qué dejar afuera, construye el clima con el peso del negro antes que con el detalle. Ver ese trabajo en su estado original (donde se nota cuánto de esa aparente simplicidad es construcción deliberada) es una clase de dibujo que no se consigue de otra manera. Para quien dibuja, o quiere dibujar, el libro vale por eso solo.
La edición incluye además una introducción del propio Mazzucchelli y material exclusivo, y cierra con la historia completa en su versión final, así que funciona de las dos maneras: como objeto de estudio y como lectura. Es un libro grande, de tapa dura, de 23,5 × 32,5 cm y 244 páginas, pensado para que el dibujo respire.
¿Para quién es? Para el que dibuja y quiere espiar cómo se resuelve una página. Para el lector de Batman que ya tiene la historia y quiere la obra. Para quien colecciona ediciones que son objetos en sí mismas. Y para regalarle a alguien que ame la historieta: es de esos libros que se abren en cualquier página y ya justifican la tarde.
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Ficha: Batman: Año Uno — Edición del Artista · guion de Frank Miller · dibujo de David Mazzucchelli · Ovni Press · tapa dura · 23,5 × 32,5 cm · 244 páginas.
Guillo, editor de Hotel de las Ideas
Paloma Hacker: una banda de rock, una paloma programadora y un monstruo tecnológico bajo la plaza
Leo y Amalia conocen a una paloma que suena genial y la invitan a su banda. Lo que no saben es qué esconden las palomas bajo la plaza de la ciudad. Camila Torre Notari mezcla música, programación y amistad en una historieta a todo color.
La premisa se explica sola y es media carcajada: dos amigas arman una banda, encuentran una paloma que toca bien y la suman. Lo que sigue es menos obvio. Resulta que las palomas de la ciudad esconden algo abajo de la plaza, y que ese algo (un monstruo tecnológico) amenaza con devorarlo todo. Para frenarlo, Leo y Amalia van a necesitar tres cosas que no suelen aparecer juntas en un mismo libro: música, programación y bastante astucia.
Eso último es lo que hace a Paloma Hacker distinta. Hay un montón de historietas infantiles sobre amistad y aventura, y están bien. Hay bastante menos material que ponga la computación adentro de la aventura sin convertirse en un manual disfrazado. Acá programar no es la lección del libro: es una herramienta de las protagonistas, como la música, al servicio de resolver el quilombo en el que se metieron. Esa diferencia se nota al leer, y es la razón por la que el libro funciona como historieta y no como contenido educativo.
El dibujo de Camila Torre Notari es a todo color, con una paleta de violetas y celestes que le da a la ciudad subterránea un aire entre onírico y amenazante, y personajes de gesto muy expresivo. Es un trazo cálido, hecho a mano, que se lleva bien con el tono: hay peligro, pero nunca deja de ser un libro divertido. El formato chico (22 × 15 cm, 88 páginas, tapa blanda) lo hace cómodo de manejar para un lector chico y fácil de llevar a cualquier lado.
Lo publica Editorial Común, y es de esos libros que uno recomienda sin demasiada vuelta: engancha rápido, se lee de una sentada y deja ganas de más.
¿Para quién es? Para lectores chicos y preadolescentes que quieren aventura con humor. Para la casa donde hay alguien que toca un instrumento, o alguien que empezó a curiosear con computadoras. Para quien busca una historieta con protagonistas mujeres que resuelven por su cuenta. Y para el adulto que quiere compartir una lectura con un chico sin aburrirse en el intento.
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Ficha: Paloma Hacker · Camila Torre Notari · Editorial Común · historieta infantil-juvenil · tapa blanda · 22 × 15 cm · 88 páginas · color.
Emiliano, editor de Hotel de las Ideas
